16 de febrer de 2008

Barcelona, 19 de juliol de 1936

CRONICA HISTORICA
Texte del diari "el mundo"

Barcelona, 19 de julio de 1936

Las tropas sublevadas chocaron con la Policía de Asalto, la Guardia Civil y las milicias / El general Goded se rindió 14 horas después de iniciada la revuelta / Cataluña vivió la doble tragedia de una pequeña guerra civil dentro de la Guerra Civil

ROGER JIMÉNEZ

Domingo, 19 de julio de 1936. A las cuatro y cuarto de la madrugada se subleva el grueso de la guarnición de Barcelona, como lo hicieran el día anterior las tropas en Marruecos, plazas de la Península y las Islas Canarias. Los insurrectos intentan tomar los puntos estratégicos de la ciudad, pero fracasarán por la resistencia de la Policía de Asalto y de la Guardia Civil, leales a los gobiernos de la Generalitat y de la República, así como a la participación de elementos civiles, pertenecientes en su mayoría a los sindicatos CNT-FAI, cuyo Comité de Defensa hace sonar las sirenas de todas las fábricas de Barcelona llamando a sus afiliados a empuñar las armas. Frederic Escofet, comisario de Orden Público de la Generalitat dirige las operaciones de las fuerzas leales. La Guerra Civil ha empezado en Cataluña.


Durante la noche del sábado se vivió una gran tensión en la ciudad, en la Rambla y otras calles céntricas, donde se formaban corrillos tras conocerse la revuelta de las tropas al mando de Franco.A medida que pasaban las horas crecían los rumores de un pronunciamiento en los cuarteles del extrarradio barcelonés para unir sus fuerzas al movimiento subversivo contra la República. Según las hemerotecas consultadas, la agitación en los barrios obreros era grande, y tanto las autoridades como las organizaciones políticas y sindicales requisaban vehículos particulares mientras que se convocaban concentraciones de urgencia y se incautaban armas en los establecimientos del ramo.

Transcurrieron las primeras horas de la madrugada, y cuando ya parecía que se descartaba cualquier movimiento militar en Barcelona, a las cinco menos cuarto sonaron los primeros disparos en la plaza Universitat y otros puntos de la parte alta de la ciudad.Las fuerzas sublevadas procedían, inicialmente, de los cuarteles de Pedralbes, donde se alojaba el Regimiento de Infantería número 13, y de los de la calle Tarragona, que albergaban el Regimiento de Caballería número 10. Otras salieron después de los acuartelamientos de la calle Girona y de los de Artillería de Sant Andreu, así como de la avenida Icària.

Las tropas consiguieron avanzar por las calles de la izquierda del Eixample hacia el interior de la ciudad. Una parte de ellas enfiló la plaza de Espanya, mientras que otra columna llegaba a la plaza Universitat, no sin antes sostener un intenso tiroteo con militantes del centro de Esquerra Republicana, instalado en las cercanías. También hubo choques con una sección de guardias de Asalto que pasaba por la calle de Cortes. Núcleos de paisanos vestidos con camisas negras y uniformes caquis se unieron a los sublevados dando vivas al fascio, y ayudaron a los militares en la Universidad, donde emplazaron ametralladoras.

Entonces los acontecimientos se precipitaron. Buena parte de los sublevados avanzó en columna por la ronda Universitat hacia plaza de Catalunya, fingiendo con sus vítores que se trataba de una acción en defensa del régimen republicano. Esta estratagema consiguió momentos de confusión al mezclarse los soldados sublevados con las fuerzas de seguridad. De este modo, un pelotón llegó al edificio de la Telefónica, custodiado por agentes de la Generalitat y guardias de seguridad. La superioridad numérica y la sorpresa permitieron a los rebeldes apoderarse de la Telefónica con un balance de numerosas bajas en ambos lados.

Parte de otra columna de sublevados se hizo fuerte en los edificios del Hotel Colón, en los Círculos del Ejército y de la Armada y en los salones del restaurante Maison Dorée. Pero otras tropas que avanzaban por la avenida del Catorce de Abril con la intención de descender por paseo de Gràcia, fueron obligadas a replegarse tras una encarnizada batalla con una sección de guardias de asalto.También fue frenado el avance de los que se dirigían a la plaza Urquinaona procedentes de la derecha del Eixample. No obstante, los facciosos montaron piezas de artillería y una sección de ametralladoras en la calle Cortes. Las primeras bajas entre los voluntarios de las milicias populares se registraron en torno al monumento a Colón, desde cuya cúpula unos soldados abrieron fuego contra grupos de obreros.

La ofensiva de las fuerzas sublevadas fue decayendo a medida que pasaban las horas, pero tuvo un papel decisivo en su dispersión la entrada en acción de la aviación, que destruyó los cuarteles de la avenida Icària y ocasionó numerosas bajas. Mientras, elementos armados de las milicias obreras y políticas atacaban por los flancos a los artilleros. En Sants también hubo enfrentamientos que finalizaron con la derrota de los sublevados. La lucha arreció y se llegó incluso al cuerpo a cuerpo.

El Palau de la Generalitat, estaba custodiado por los Mossos d'Esquadra, no llegó a ser atacado. Desde la madrugada del domingo, el presidente Lluís Companys, acompañado del comisario Escofet, Pérez Farrás y otros altos funcionarios, dirigió la defensa de la ciudad desde la Comisaría General de Orden Público. La consejería de Governació fue atacada por fuerzas procedentes del cuartel general de la Cuarta División, donde se había presentado el general Manuel Goded para ponerse al mando de la sublevación, pero la única alternativa posible para él era la rendición. Goded llegó en un hidroavión procedente de Baleares, de donde era comandante general, y llegó a destituir y arrestar al general Francisco Llano de la Encomienda por permanecer leal a la República.

Primero, depusieron las armas los soldados y oficiales que se habían atrincherado en la Universidad, a los que siguieron los que habían tomado posiciones en la Telefónica y el Hotel Colón.Numerosos cuerpos sin vida de combatientes yacían esparcidos, como también caballos y mulos. El estado de muchos edificios demostraba los estragos de la lucha. A las seis de la tarde, 14 horas después de los primeros disparos, la bandera blanca era izada en la Comandancia Militar. Goded y los jefes y oficiales que le acompañaban fueron confinados en el barco-prisión Uruguay, pero antes el general hizo un llamamiento en el que comunicó que el movimiento subversivo había fracasado. Pero los enfrentamientos aislados siguieron hasta las cuatro de la tarde del lunes, 20 de julio.

El 12 de agosto fueron ejecutados Goded y Fernández Burriel.El 21 fue creado el comité central de las Milicias Antifascistas, y al día siguiente se fundó el Partit Socialista Unificat de Catalunya (PSUC), formado por la unión de cuatro partidos de la izquierda catalana. Pero la contienda no había hecho más que empezar, de manera muy especial en Cataluña, que vivió una pequeña guerra civil dentro de la Guerra Civil, y salió doblemente derrotada.


Vídeos dels fets del 19 de Juliol del 1936 a Barcelona

PRIMERA PART



SEGONA PART



SALUT I FORÇA

1 comentari:

Oliver ha dit...

Jordi,
Jo també he afegit un link al teu blog, que em sembla estupendo.